El Club Artesano no es solo un edificio, sino un testigo fundamental de la identidad local. Fundado en 1859, con 166 años de trayectoria y una sede histórica que data de 1872, por este lugar han pasado generaciones de saltenses.
En el marco de la recorrida por las instalaciones, se hizo efectiva la entrega de la habilitación gratuita al restaurant, un paso clave para esta nueva fase. Recuperar los sitios históricos implica otorgarles un uso activo, permitiendo que sigan siendo espacios de encuentro que fusionan la tradición con el futuro.
Se destaca la labor de Javier Gvozdenovich y su equipo por la puesta en valor y la reapertura de este emblema de la ciudad. De esta manera, el Artesano vuelve a abrir sus puertas para recibir a la comunidad en este nuevo camino.